“Um
homem que trabalha com as mãos é um operário;
um
homem que trabalha com as mãos e o cérebro é um artesão;
mas
um homem que trabalha com as mãos e o cérebro e o coração é um artista”
El propósito fundamental cuando se aborda un texto es lograr una comprensión general. Cuando se hace en lengua materna, el lector fluido y experimentado requiere de un procesamiento de palabras muy rápido y automático, buenas habilidades para formar una representación de significado de las ideas principales y una coordinación eficiente de muchos procesos bajo limitaciones de tiempo muy estrictas. Todo esto se da por sentado; sin embargo, cuando abordamos un texto en la lengua extranjera nos encontramos con la complejidad que supone leer para lograr una comprensión general (Grabe y Stoller, 2002: 14).Para salvar esta dificultad se hace indispensable el entrenamiento en el uso de estrategias de comprensión que los autores diferencian respecto de las destrezas (skills). Explican que las destrezas se refieren a las técnicas de procesamiento de información que son automáticas. Se las aplica en forma inconsciente porque tienen que ver con la experiencia, práctica repetitiva, e incluso el uso ingenuo de las mismas. Las estrategias, por el contrario, son acciones seleccionadas de forma deliberada para lograr objetivos particulares. Son más eficientes y evolutivamente más avanzadas que las habilidades puesto que son destrezas que están potencialmente abiertas a la reflexión consciente.